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Blog de Hombres de Valor

Actualizado: 19 ago


Luis Carvajal
Luis Carvajal

1 Juan 3:16   “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 


La Biblia nos confronta con la brevedad de nuestra existencia y, al mismo tiempo, nos ofrece el estándar más alto de cómo debe comunicarse el afecto en el núcleo familiar; las escrituras nos instan a no retener el bien ni el amor que tenemos el poder de brindar hoy.



El apóstol Juan nos deja un recordatorio contundente sobre la naturaleza activa del amor, recordándonos que el sentimiento debe traducirse en acciones audibles y visibles: "Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad." — 1 de Juan 3:18 Este pasaje de La Palabra nos invita a pasar de un amor teórico o superficial a un amor encarnado y visible. Amar "de hecho y en verdad" implica:


• Coherencia y compromiso: Que nuestras acciones cotidianas sean el reflejo fiel de nuestros discursos. • Servicio tangible: Estar dispuestos a entregar tiempo, atención y apoyo concreto a quienes nos rodean, especialmente en el seno de nuestros hogares y comunidades. • Intencionalidad y entrega: Seguir el modelo de Jesucristo, cuyo amor no se quedó en promesas, sino que se demostró en la entrega generosa e incondicional por los demás. • El amor genuino es un verbo de acción.

El rey Salomón, en su sabiduría, también nos dejó una máxima aplicable a nuestras relaciones diarias en Proverbios 3:27: «No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo». No hay mayor bien para nuestra familia que la certeza de saberse profundamente amada. Preguntas que podríamos considerar. ¿Has experimentado alguna situación similar a la mencionada en la Reflexión de esta noche, con respecto a la dificultad para expresar tu amor a tu familia? ¿Qué argumento consideras valido para justificar el Amor que NO le has demostrado a tus seres queridos?


No aguardemos a un momento de crisis para derramar las palabras de gratitud que nuestros seres queridos merecen escuchar hoy. El hogar debe ser un refugio donde el amor se respire, se hable y se practique de manera intencional. Rompamos el hielo del orgullo: A veces el cansancio o los pequeños roces diarios crean distancias. Un "gracias por estar en mi vida" o un "te amo" rompe cualquier barrera. Seamos específicos en la afirmación: No basta con un afecto general. Digámosle a nuestro cónyuge por qué lo admiramos, a nuestros hijos por qué nos sentimos orgullosos de ellos, y a nuestros padres cuánto valoramos sus sacrificios.


Aprovechemos el momento llamado "Hoy": La vida se compone de instantes. Una nota en el espejo, un mensaje de texto inesperado, una llamada a mitad de la jornada o un abrazo prolongado antes de salir de casa pueden transformar el día de alguien. Que nuestra familia nunca tenga que adivinar o asumir cuánto la amamos.


Asegurémonos de que, cuando miren atrás, el eco de nuestras palabras y la calidez de nuestras acciones sean el legado más claro, sólido y luminoso que les hayamos dejado. El amor que no expresamos es el único que se pierde; el que entregamos y comunicamos hoy con generosidad, permanece para siempre.


Las palabras de afecto y las buenas intenciones son sencillas de pronunciar; nacen con facilidad de la lengua. Sin embargo, el amor auténtico no se mide por la elocuencia de lo que decimos, sino por la profundidad y el impacto de lo que hacemos.



El amor que no expresamos
El amor que no expresamos

 
 
 
hace 21 horas
2 min de lectura

Gustavo Valera
Gustavo Valera

PROVERBIOS 13:20 “El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado.” (RVR1960)


"Dios en su palabra nos enseña que el amor es para todos, pero la confianza y la cercanía se reservan para quienes edifican nuestra vida. La Biblia nos advierte que las malas compañías destruyen el carácter y debilitan la fe casi sin que nos demos cuenta. Caminar con sabiduría significa saber elegir con quién compartes tu camino."


1 Corintios 15:33: «No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.» El apóstol Pablo complementa la advertencia en el Nuevo Testamento: nadie es inmune a la influencia de su entorno íntimo. ​Salmo 1:1: «Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado.» Muestra la progresión descendente: primero se oye el consejo (andar), luego se comparte la práctica (estar), y finalmente se adopta la mentalidad (sentarse). ​Proverbios 27:17: «Hierro con hierro se aguza; y así el hombre aguza el rostro de su amigo.» Un entorno constructivo estimula el afilado de nuestras virtudes personales, mientras que las malas influencias mellan nuestro criterio.

Proverbios 22:24–25: «No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos, no sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.» Las reacciones y malos hábitos emocionales y conductuales son aprendidos por proximidad repetida. ​Aplicación Práctica en el Pilar Personal ​¿Quiénes ocupan la primera fila de tu vida cotidiana? La influencia rara vez entra con trompetas; entra por asimilación gradual. En el área personal, esto se traduce en tres realidades palpables: ​En tus finanzas y proyectos: Si tus amigos más cercanos viven endeudados por apariencias, burlándose del ahorro y la generosidad bíblica, terminarás justificando el mismo desorden financiero. Busca rodearte de personas que honren a Dios con sus bienes y administren con diligencia. ​En el matrimonio y la vida de hogar: Cuando te rodeas de personas que hablan despectivamente de sus cónyuges, normalizan la infidelidad o aconsejan el divorcio ante el primer obstáculo, tu propia lealtad matrimonial se desgasta.


El consejo de un hermano sabio siempre apuntará a la fidelidad, el perdón y la edificación del hogar. ​En el uso del tiempo y metas personales: El necio mata el tiempo; el sabio redime los días. Quienes no tienen propósito personal te invitarán constantemente a la pereza y al estancamiento. ​


Como hombres de valor, te animamos a caminar firmes en el temor de Dios. A través de nuestro canal, te desafiamos a ser mejor cada día, impulsándote a obedecer su Palabra y a cumplir tu propósito divino.


...porque el que anda con sabios, sabio será. ¡Camina con nosotros!"

"¿Estás listo para el desafío? Suscríbete y camina con sabiduría."

Dios te Bendiga.

Tu circulo de influencia
Tu circulo de influencia

 
 
 
Daniel Larrea
Daniel Larrea

Mateo 7:3-5 “¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: ¿Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” RVR1960


No debemos juzgar a los demás, ya sea por sus faltas o acciones. Debemos mirar al prójimo con amor, con un corazón compasivo y misericordioso, como Jesucristo lo tiene cada día por nosotros cuando le fallamos, cuando nos ensuciamos por nuestra condición pecadora.


En este pasaje que forma parte del “Sermón del Monte”, Jesús usa la paja y la viga, para que entendamos que no somos nadie para juzgar al otro. Nos está mostrando que es mucho más fácil ver las faltas de los demás, sin ver las nuestras propias. Es como si estuviésemos observando en un espejo invertido. Debemos darnos cuenta, de que la paja en el ojo de nuestro hermano, pueden ser las pequeñas faltas, o tareas pendientes, o no entender la urgencia de arreglar las cuentas con Dios con urgencia, mientras que la viga en nuestro propio ojo representa las grandes fallas y defectos que nosotros tenemos, pero que nos negamos a ver, no nos detenemos a observar hacia nuestro interior porque podemos sentir el olor del pecado que quizás arrastramos.


Debemos dejar crecer a cristo en nosotros, para lo cual debemos morir a nuestra carne, dejar de mirar el accionar del otro y ver el nuestro, abandonar esa tendencia humana natural a ver defectos en los demás, y a juzgar su pecado mientras ignoramos, minimizamos o excusamos nuestro propio pecado.


No es de extrañar que el Señor haya elegido una ilustración relacionada con el ojo, ya que este guarda relación con la condición espiritual de una persona: Mt.6:22-23 “La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿Cuántas no serán las mismas tinieblas?” RVR1960


El Señor llama a todos los creyentes a llevar una vida santa y piadosa. Nunca debemos olvidar que somos propensos a pasar por alto nuestros propios defectos, mientras nos aferramos arrogantemente a esos mismos defectos en los demás. Si esperamos ayudar y restaurar a otra persona, debemos afrontar honestamente nuestros propios pecados y confesarlos: primero debemos quitarnos la viga de nuestro propio ojo.


David se enfoca en la omnisciencia y la omnipresencia de Dios. David reflexiona y expresa su asombro ante Dios que todo lo sabe y todo lo ve. En el salmo 139:23-24 escribe “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.” RVR1960. Al pedirle a Dios que nos examine nos llevará a autoevaluarnos, a mirar hacia adentro, a ese rincón de nuestro ser, donde a menudo escondemos nuestras propias imperfecciones, pecados y errores. Aprendamos a ser compasivos en vez de críticos, a ver en el otro un reflejo de nuestras propias fallas y pecado. Cuando elegimos la misericordia sobre el juicio, transformamos no solo nuestra vida, sino también la de aquellos que nos rodean. Recuerda que debemos ser el reflejo del amor de Dios MISERICORDIOSO Y BENEVOLENTE. El Maestro dijo “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.” (Mt,8:7b) RVR1960.


Que Dios te guarde y vendida.

 


¿Qué nos enseña el Señor con la viga y la paja?
¿Qué nos enseña el Señor con la viga y la paja?


 
 
 
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